martes, 5 de junio de 2007

Estoy cabreada

Ayer me cabree mucho, es cierto que el mundo esta mal repsrrtido, es cierto que yo no tengo a nadie que me mime excepto tú, y tu tienes dos hombres que te miman o te desean, también es cierto que yo no desearía tu vida para nada, tú dices que estas bien contigo misma, me alegro, pero muchas veces, aunque tú no lo desees, aunque no sea tu intención, me pasas por el morro, como estas, solamente me hablas de ti cuando estas mal, prefiero que no lo hagas. Ha llegado un momento que que no te puedo dar la mano, y lo que veo que te pasa, solamente ma hace sufrir, porque cuando estas bien, porque yo también deseo una pareja y yo no la tengo y tu tienes dos, por falta de una y cuando estas mal, porque me es insufrible verte sufrir. Estando asi las cosas, yo no deseo llamarte, nos veremos solamente en las visitas, ya que parece ser que tu solamente me llamas para saber como me encuentro, si es por eso no te preocupes ya me espabilo por mi cuenta, no me queda más remedio que estar bien, ya se que te importa, pero igual que yo hacia ti, no puedes hacer nada.

Consuelo inexistente

Hace un tiempo que te observo y creo que estas desquiciada. Un día lo amas con locura y al cabo de dos horas lo dejarías si pudieses, ciertamente, es para volverse loca. Es tanto dolor, que no te compensa cuando pasas cinco horas seguidas bien. Porque es más el tiempo que pasas mal. Y de momento sigues con tu dolor y al lado de él, porque dices que no te queda otro remedio. No sé como calmar ese dolor cuando me lo transmites, porque sé que al poco tiempo, vas a verlo de otra forma, que veras como él esta haciendo todo lo posible para mejorar vuestra relación, aunque es tanto el abismo que existe entre ambos, que no sé si esos sinsabores que ahora estáis sufriendo se podrán subsanar. No sé como ayudar y darte la mano, porque tampoco puedo decir nada en contra de lo que esta sucediendo, porque al cabo de unas horas volverás a estar bien con él, solamente te puedo decir, que nunca te he visto en un abismo tan profundo como el que ahora te veo y que así es muy difícil para ti, estar como siempre. Y para mi, acercarme y ser natural con él, porque no soporto verte sufrir y saber que la mayor parte de ese sufrimiento el responsable es él, con lo cual, no puedo sentirme bien al lado de él.

Adios

Lo siento,... pero hoy te tengo que decirte adios,....
hoy no he soportado tus palabras,...
lo siento,... tu estarás muy bien contigo, parece que siempre lo estas,...
pero,... hoy debo decirte adios,...
a ti, a mi,....
siempre me señalarás con tu dedo,...
y hoy me he ido diciendote adios.

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